UPDATE: Ahora puedes ver el manual online desde aqui
La revolución Beryl ha traído a nuestros escritorios cubos que rotan, ventanas que se queman, ventanas que tiemblan y la posibilidad de ver 200 aplicaciones a la vez gracias a las transparencias. La verdad, programar una práctica de operativos y ver la película Matrix detrás de tu propio código es una pasada y una demostración de lo geek-freak que se puede llegar a ser.
Pero, ¿de qué sirve? Es lo que me gusta preguntar a los colegas. Kr0n0 me dice: “Plas” voy a este escritorio a mirar lo que necesito, “Plas”, vuelvo al trabajo. Yo creo que Beryl no sirve para eso. Beryl sirve para que cualquier cosa que pueda hacer otro gestor de ventanas mole muchísimo más, Otros me dirán que el efecto “Scale” es lo más útil del mundo, pero yo estoy acostumbrado desde hace años a mirar la barra de aplicaciones y la verdad es que no me resulta más incómodo.
¿A cuento de qué viene todo esto? Publicidad, más que nada. Acabo de terminar de una puta vez la versión 1.1 del Manual de Usuario de Ion3 que podéis descargar de mi página web, sección de documentos. En Chelestra, mi ordenador de sobremesa uso KDE+Beryl. ¿Por qué? porque mola, y porque lo uso para realizar actividades cotidianas, como navegar, gestionar mi correo, mensajería instantánea, escuchar música y ver películas y series; en resumen: para hacer el vago. Por lo tanto, lo que importa es que sea bonito y sirva para fardar.
Abarrach es otro mundo. Es mi ordenador portátil y lo uso, sobre todo, para “trabajar”. Trabajar significa estudiar y estudiar significa picar código como un desgraciado, hacer prácticas y documentarlas y, de vez en cuando, hacer wardriving y otras cosas divertidas. ¿Qué necesito entonces? Un entorno rápido y que pueda manejar sin apenas tocar el ratón para perder tiempo. Y ahí es donde entra Ion3, del que ya os he hablado anteriormente.
Ampliar el manual era algo que tenía pendiente desde hacía mucho. La primera versión la publiqué en 2004, y era más una guía de supervivencia que una documentación en condiciones. Desde entonces he aprendido bastante y ahora considero que Ion incorpora todas las funcionalidades que necesito para trabajar, es ligero, lo puedo manejar mejor que cualquier otro gestor y he llegado a configurarlo de manera que creo que tiene una apariencia muy buena. Os dejo unos screenshots que acabo de sacar a ver qué os parece:

La primera captura es mi escritorio principal. Tiene un par de consolas, gkrellm para monitorizar, glmatrix para fardar y gastar CPU, y XMMS para reproducir música. La barra de abajo del todo es totalmente configurable mediante scripts. La segunda captura muestra la división en frames y lo útil que resulta para tener varios editores de texto u otras aplicaciones visibles a la vez sin necesidad de redimensionar continuamente. La tercera captura es un workspace flotante que suelo usar para Gimp y otras aplicaciones que no quiero que ocupen todo el espacio disponible.